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¿Qué es la sobreprotección?



En los últimos años, uno de los errores más comunes que nos encontramos en consulta sobre la educación de los niños es la sobreprotección. Se habla mucho del tema pero hay padres que no tienen claro ni en qué consiste ni las consecuencias que esta forma de educar tiene sobre los hijos.


La sobreprotección es un estilo educativo en el que los padres se sienten responsables de todo lo que les pueda ocurrir a sus hijos. Tratan a los niños como si fuesen más pequeños de lo que son, les resuelven sus problemas para evitar que sufran, se frustren o lo pasen mal. Les dan las tareas resueltas para que no se equivoquen, y no son conscientes que más que protegerlos, lo que hacen es impedir que aprendan tanto de sus éxitos como de sus fracasos y, con ello, sin pretenderlo, evitan que ganen confianza, autonomía y seguridad en sus capacidades.


¿Qué hacen los padres sobreprotectores?


  • Evitan que hagan actividades que consideran peligrosas o les molestan.

  • Dan constantemente consejos sobre cómo el niño debe y no debe actuar.

  • Llaman excesivamente la atención sobre riesgos con el objetivo de que el niño coja miedo y deje de hacer lo que no consideran correcto.

  • Tienden a darlo todo hecho a los hijos.

  • Con frecuencia, castigan los intentos de los hijos de actuar con iniciativa o autonomía.

  • Se fijan especialmente en lo que los niños no hacen bien, reafirmando de este modo la idea de que son poco capaces y vulnerables.

  • Elogian casi exclusivamente los comportamientos de búsqueda de apoyo y guía de los niños hacia el adulto.

¿Qué consecuencias tiene en los niños la sobreprotección?

  • Se sienten poco satisfechos consigo mismos, ya que como no han podido poner a prueba sus competencias no saben lo que son capaces de hacer.

  • Pueden tener carencias a nivel de habilidades de autocuidado personal y habilidades sociales.

  • Presentan miedo a la autonomía, buscan constantemente la seguridad y aprobación en los demás.

  • Tienen poca iniciativa, generalmente esperan que les digan lo que tienen que hacer antes de actuar.

  • Son poco curiosos, muestran poca preocupación por temas que son de su interés. En estos casos suelen basarse en la idea de “ya me lo solucionarán otros”.


Teniendo en cuenta estas consecuencias negativas para el desarrollo de los hijos, ¿qué pueden hacer los padres para evitar la sobreprotección?


  • Permitir que los hijos se enfrenten a sus propias dificultades desde pequeños. Se les pueden plantear pequeños retos u objetivos que sabemos están preparados para asumir, para que ganen confianza y que sean cada vez más autónomos.

  • Fomentar que aprendan a pensar por sí mismos. La idea es supervisar lo que hacen, y corregirlos propiciando que utilicen su propio razonamiento.

  • Implementar la realización de actividades con otros niños, en las que los adultos no estén siempre encima.

  • No darles todo lo que pidan. Es importante que aprendan a tolerar la frustración a base de experiencias, y consecuentemente también a ponerse a prueba y a encontrar alternativas que les aporten satisfacción.

Los niños tienen que aprender a ser autónomos, a valerse por sí mismos. Para conseguirlo es importante que los padres les transmitan confianza en sus capacidades, y que los niños sean conscientes de que creen en ellos. Se trata de crear un vínculo basado en la seguridad y la estabilidad, no en la dependencia.


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